Buscar
  • Nazareth Rueda

¿Buena suerte o mala suerte?

Un antiguo cuento chino habla de un pobre campesino que solo poseía un pequeño trozo de tierra, un hijo y un caballo. Un día, el caballo se escapó a las montañas. La gente del pueblo le decía al campesino: «¡Pobre! ¡Qué mala suerte tienes! Has perdido tu único caballo». El hombre movía la cabeza y decía: «No digáis eso. Nunca se sabe si la suerte es mala o buena».

Al cabo de un tiempo, el caballo regresó con una manada de hermosos caballos salvajes. Cuando la gente del pueblo los vio, decían con celos: «¡Qué suerte tienes, con tantos hermosos caballos!». El campesino sacudió de nuevo la cabeza y dijo: «No digáis eso. Nunca se sabe si la suerte es buena o mala».

El hijo del campesino se puso a domar a los caballos. Un día uno de ellos lo tiró de la silla. El muchacho se rompió una pierna y tuvo que guardar cama en casa. La gente del pueblo fue a ver al campesino y le decía: «¡Pobre! ¡Qué mala suerte tienes! El hijo herido y sin poder trabajar». Una vez más, el hombre sacudió la cabeza y dijo: «No digáis eso. Nunca se sabe si la suerte es buena o mala».

Al cabo de poco tiempo estalló una guerra en el país y todos los jóvenes fueron reclutados para el campo de batalla. El hijo del campesino, que aún no podía andar, fue el único que no tuvo que ir a la guerra...



A veces, lo que nos parece un golpe de suerte puede volverse en nuestra contra, y otra veces, lo que percibimos como una desgracia puede ser una bendición con el paso del tiempo. Es importante tener perspectiva para leer la vida más allá de lo que percibimos en el momento.



0 vistas

© 2023 by Maria Hope, Ph.D. Proudly created by Wix.com